Cuando una relación termina o duele, la cabeza se queda con cosas sin decir. Escribirlas ayuda a ordenarlas, aunque nadie las lea.
Cómo hacerlo
- Escribe a esa persona TODO lo que no dijiste: la rabia, la pena, lo que echas de menos.
- No te corrijas ni lo suavices. Es solo para ti.
- Al terminar decide: guardarla, romperla o borrarla. No la envíes hoy.
Para recordar
- Soltar lo que sientes no es debilidad; es dejar de cargarlo por dentro.
- Si aparece mucho dolor, hablarlo con un profesional puede acompañarte.